Elaboración

 

 

Selección

Heinz lleva 75 años cultivando tomate con sus propias semillas con el fin de buscar tomates con los más altos estándares de calidad. Una vez seleccionadas las variedades más apropiadas para la zona de cultivo y producto final, las semillas se siembran en bandejas especiales y se introducen en cámaras dónde se controlan las condiciones de temperatura, humedad e iluminación.

 

 

Germinación

En un periodo de 3 - 4 días, se produce la germinación de las semillas y nacen las plantas, momento en el cual las bandejas son trasladadas al invernadero para proporcionarles una temperatura adecuada.

 

 

 

Crecimiento

Las plantas permanecerán en los invernaderos durante un periodo de unos 40 días, en el cual recibirán un minucioso cuidado para asegurar la sanidad de las mismas.

 

 

Trasplante

Cuando alcanzan unos 10 – 15 cm de altura y han desarrollado un sistema radicular que les permite adaptarse a las exigentes condiciones de campo abierto, se realiza el trasplante de las mismas.

 

Riego

Un sistema de riego por goteo permite aportar, de forma localizada en la zona radicular de la planta, la cantidad de agua necesaria en cada momento así como los nutrientes apropiados según el estado de desarrollo del cultivo

 

 

Cosecha

Entre 3 y 4 meses después del trasplante, dependiendo de la variedad y condiciones meteorológicas, sabremos que ha llegado el momento de la recolección, ya que los tomates habrán alcanzado la madurez deseada, caracterizada por un color rojo intenso y uniforme.

 

 

Transporte

Este periodo de cosecha transcurre entre los meses de agosto y octubre. Los tomates se transportan directamente a la fábrica recién recolectados, para que el Ketchup Heinz esté listo.

 

 

Control de calidad

A la recepción de los tomates en fábrica se realiza un riguroso control de calidad de los mismos para asegurar que las propiedades y parámetros físico-químicos del tomate, ingrediente clave para la elaboración de nuestro Ketchup Heinz, son los adecuados.

 

 

Tratamiento

El tomate es transportado por agua y tras un lavado inicial se somete a un primer tratamiento térmico para eliminar la carga microbiana procedente del campo. Tras eliminar la piel y las pepitas se evapora parte del agua que contiene el fruto del tomate con lo que ya está preparado el ingrediente esencial de nuestro tomate ketchup

 

 

Evaporación y mezcla

Tras eliminar la piel y las pepitas se evapora parte del agua que contiene el fruto del tomate. Se mezcla con el resto de ingredientes (agua, sal, azúcar y vinagre), consiguiendo el toque definitivo de sabor con una mezcla única de especias.

 

Embotellado

La salsa ya está lista para ser envasada en cualquiera de nuestros icónicos envases.